Reseña de Cómic
Conan, la bestia del norte: La ciudad de las mentiras
de Óscar Martín y Leonel Castellani
Humberto da Silva
@humdasilva
humbertodasilva.com
Editorial: Ominiky Ediciones
Guion: Óscar Martín
Dibujo: Leonel Castellani
Formato: 23,5 x 32,5 cartoné
72 páginas. Color.
ISBN: 978-84-129477-7-9
PVP: 29€

MÁS QUE UN SIMPLE ACERCAMIENTO A CONAN, EL BÁRBARO
La bestia del norte nace con una intención muy clara y, lo más importante, muy consciente: rendir homenaje al Conan del cómic, no solo al Conan literario de Robert E. Howard, sino al Conan que muchos lectores aprendimos a amar en las páginas de Marvel durante los años setenta y ochenta. Ese Conan moldeado por Roy Thomas y John Buscema, y llevado a su máxima expresión en The Savage Sword of Conan, la mítica revista en blanco y negro que aquí conocimos como La Espada Salvaje de Conan.
La obra de Óscar Martín y Leonel Castellani no intenta esconder esa herencia, ni disimularla bajo una pátina moderna o revisionista. Al contrario: la abraza de forma frontal. Y lo hace, además, transmitiendo en todo momento la impresión de haber sido concebida desde una relación antigua, profunda y sostenida con el personaje y con esa tradición concreta del cómic de espada y brujería. Desde su concepción —financiada con éxito mediante crowdfunding, lo que ya habla de un proyecto nacido del entusiasmo y del respaldo directo de los lectores— hasta su ejecución final, La bestia del norte se presenta como una declaración de amor a una forma muy concreta de entender la fantasía heroica en viñetas.

UNA NUEVA HISTORIA QUE ES TAMBIÉN UN HOMENAJE
La historia se mueve dentro de los márgenes clásicos del género y lo hace sin complejos. Conan llega a una ciudad corrupta, una de esas urbes donde el poder se reparte entre facciones enfrentadas, la violencia es moneda corriente y la verdad siempre tiene un precio. Tabernas, peleas, encargos poco claros y acuerdos sellados por oro y necesidad conforman el punto de partida de un relato que parece, en apariencia, sencillo: una misión directa, una recompensa clara y un objetivo definido.
Pero, como mandan las mejores historias del cimmerio, nada es exactamente lo que parece. En el centro del conflicto aparece uno de los elementos más esenciales del universo Conan: la figura femenina, bella y peligrosa a partes iguales. No como adorno ni como simple excusa argumental, sino como catalizador de decisiones, traiciones y giros morales. En esta ciudad de mentiras, el deseo, la ambición y el engaño se entrelazan, y Conan —que desconfía de la magia tanto como de los hombres poderosos— deberá abrirse paso entre medias con la única herramienta que siempre le ha sido fiel: su instinto.

En el caso de Óscar Martín, ese respeto por la tradición se entiende mejor al recordar que hablamos de un autor con una larga trayectoria profesional, forjada tanto en su paso por factorías como Disney y Warner como en el desarrollo de una obra propia tan reconocible como Solo.
Óscar Martín demuestra conocer muy bien este terreno. El guion no busca profundidades filosóficas explícitas ni reinterpretaciones simbólicas del mito. Como en The Savage Sword of Conan, la filosofía está implícita en la acción: en la desconfianza hacia el poder establecido, en la sospecha constante ante los tratos aparentemente ventajosos, en la certeza de que detrás de toda promesa suele esconderse una trampa. El relato avanza con ritmo clásico, apoyándose en situaciones reconocibles para el lector veterano, pero sin caer en la repetición mecánica.

Y hay además otro rasgo muy propio de las mejores historias de Conan que aquí se entiende bien: el personaje no funciona solo como protagonista de aventuras, sino como hilo conductor para recorrer un mundo. Cada nueva ciudad, cada alianza dudosa, cada enemigo, cada hechicero y cada criatura forman parte de una geografía moral y física más amplia, donde barbarie y civilización vuelven a medirse una vez más. La bestia del norte no se limita a reproducir un esquema reconocible; también intenta habitar ese territorio narrativo, esa manera de hacer de cada peripecia una puerta de entrada a un universo mayor.
UNA NUEVA FORMA DE VER A CONAN Y SU MUNDO
En el caso de Leonel Castellani, también conviene tener presente que hablamos de un dibujante con una trayectoria amplia y muy versátil, forjada entre licencias internacionales, cómic de aventura y una presencia ya consolidada en la línea actual de Ominiky. Ese recorrido profesional se percibe en la solidez narrativa de sus páginas y ayuda a entender por qué su aproximación a Conan funciona desde el respeto a la tradición sin quedar atrapada en la imitación.

En lo gráfico, Leonel Castellani realiza un trabajo sólido y muy comprometido. Su trazo, que en algunos momentos puede parecer ligeramente más estilizado o cartoon de lo que algunos asocian al Buscema más monumental, se revela pronto como una elección consciente y eficaz. Hay un gran cuidado en el detalle de escenarios, en la narrativa de la acción, en el entintado y en el color, que refuerzan la atmósfera de suciedad, peligro y decadencia moral que exige este tipo de relato. Las páginas están trabajadas con mimo y claridad, y transmiten la sensación de estar ante una obra hecha sin prisas, casi artesanal.
No estamos ante un ejercicio de imitación literal, pero sí ante un cómic profundamente respetuoso con la tradición. La bestia del norte entiende que el Conan clásico funciona porque combina aventura, violencia, erotismo, intriga y fatalismo en proporciones muy concretas. Aquí están todos esos ingredientes, integrados con naturalidad y sin ironía ni distancia. Y el apartado gráfico, en particular, acierta al respetar ese legado sin quedar atrapado en la copia, manteniendo una identidad propia que da personalidad al conjunto.

Resulta especialmente significativo que esta sea una obra española, nacida fuera de los grandes circuitos editoriales internacionales y materializada gracias al apoyo directo de los lectores. El éxito del crowdfunding no es solo un dato económico, sino la confirmación de que sigue existiendo una comunidad que demanda este tipo de historias contadas con honestidad, oficio y pasión. En su edición de crowdfunding, el libro transmite un cuidado especialmente satisfactorio también como objeto: la sobrecubierta y los extras incluidos acompañan una impresión general de obra mimada en todos sus frentes, desde la presentación material hasta el trabajo de guion y dibujo.
CONCLUSIÓN
La bestia del norte: La ciudad de las mentiras no pretende reinventar a Conan ni competir con las grandes etapas históricas del personaje. Su ambición es otra, más humilde y a la vez más difícil: estar a la altura de una tradición muy concreta del cómic de espada y brujería, y hacerlo con respeto, conocimiento y entrega. Para el lector familiarizado con La Espada Salvaje de Conan, la obra se percibe como un retorno a un territorio reconocible, no por nostalgia forzada, sino por la solidez de un trabajo que entiende la tradición y la respeta sin renunciar a una identidad propia. Y también nos deja la esperanza de que su buena acogida anime a sus autores a seguir explorando Hiboria y a ofrecernos nuevas aventuras de Conan con el mismo acierto que demuestra esta primera entrega.


























