Reseña de cómic
Carretera Fantasma 3
de Lemire, Walta y Bellaire
Norman C

Editorial original: Image Comics
Editorial española: Astiberri
Guion de Jeff Lemire
Dibujo de Gabriel Hernández Walta
Contiene Phantom Road 11 a 15
Cartoné. 128 páginas. Color
ISBN: 979-13-87927-19-6
19 €
Tras año y medio de espera, volvemos a recorrer las áridas carreteras de la América profunda con esta atractiva propuesta a cargo de Jeff Lemire y Gabriel Hernández Walta.
Sobre los autores
Jeff Lemire es uno de los guionistas más seguidos de la última década y ha sabido compaginar bien sus series de creación propia, como Black Hammer, Descender y su secuela Ascender, Royal City, Sweet Tooth o la más reciente Arcanos Menores con trabajos para DC, Marvel o Valiant que han ido desde Animal Man, Caballero Luna, El Viejo Logan o Bloodshot.
Gabriel Hernández Walta nos ha deleitado con su arte en obras como La Visión, Magneto, Doctor Extraño o Sentient, también junto a Jeff Lemire.

Haciendo memoria
En los dos primeros tomos conocimos a Dom, un camionero solitario que se encuentra con una joven llamada Birdie que acaba de sobrevivir a un accidente. A partir de ahí ambos se ven inmersos en una situación extraña en la que se verán obligados a transportar un insólito cargamento.
Como sucede en buena parte de sus obras, Lemire presenta a unos personajes que cargan con un oscuro pasado y los enfrenta a una situación paranormal. El guionista canadiense tiene gusto por las dimensiones paralelas que se cruzan con la nuestra y por el realismo mágico, y esta serie no es una excepción.
Sin embargo, la fórmula, lejos de agotarse, funcionó muy bien en los dos primeros tomos, manteniendo el equilibrio entre lo que todavía desconocemos los lectores y lo que se nos fue desvelando poco a poco a modo de piezas que van componiendo el rompecabezas.

Vuelta a la carretera
Hablar de la trama del cómic no es fácil ni conveniente, pero diremos que este tercer tomo nos presenta un arco a modo de flashback que comienza en 1997. El agente Donald Weaver, padre de la agente que en el presente investiga los hechos, es asignado como compañero de Jimmy Harold y juntos, como si de una versión de Mulder y Scully se tratase, se sumergen en el extraño caso cuyas ramificaciones y consecuencias llegan hasta hoy.

La pista del principal sospechoso los llevará a involucrarse directamente con esos extraños seres y a ser acosados por una misteriosa organización.. A pesar del tiempo transcurrido desde el último tomo y del cambio de registro, situando la acción en el pasado, la trama sigue siendo muy fluida y adictiva, con un Lemire que opta por no sobrecargar de textos las páginas y dejar que los acertados lápices de Walta tengan su peso narrativo.
La parte negativa es que la serie se encuentra ahora mismo parada en Estados Unidos. No sabemos si por los numerosos proyectos que está escribiendo actualmente Lemire para DC como JSA, Absolute Flash y la miniserie de Firestorm o si todo obedece a algo decidido de antemano por ambos autores.
Lo que sí sabemos es que los tres primeros volúmenes son una lectura muy recomendable y que contamos los días para que la obra reanude su marcha y, poco a poco, nos sea desvelado el misterio que encierran sus páginas.

























