Reseña de Cómic
X-Men 1
de Mackay y Stegman
Norman C

Editorial Americana: Marvel
Guion de Jed Mackay
Dibujo de Ryan Stegman
Grapa. 40 páginas. Color.
Permitidme que comience esta reseña hablando de mí: La Patrulla-X, como la conocemos en España, o los X-Men si lo prefieres, son mis personajes favoritos desde hace décadas, por lo que no puedo evitar un cierto sentimiento de pertenencia.
Los mutantes siempre han vivido una auténtica montaña rusa, de debutar a la sombra de Los 4 Fantásticos y Los Vengadores y acabar cancelados, a volver de forma tan gloriosa que se convirtieron en los personajes más populares de la editorial y establecieron toda una franquicia.
Desde entonces han pasado una travesía por el desierto tras el adiós de Claremont, un resurgimiento gracias a Morrison y Whedon y una nueva caída auspiciada por la propia editorial para promocionar a Los Inhumanos y su entonces inminente desembarco en el mundo audiovisual.
Estaba claro que se necesitaba un nuevo impulso, y la casa de las ideas encomendó la tarea a Jonathan Hickman, autor que destaca por sus ambiciosas propuestas con amenazas más grandes que la vida…y que suele patinar a la hora de caracterizar a los personajes marvelitas.

Su ambicioso reinicio/retconeo suave se llevó el aplauso del público, y mis esperanzas de conectar con una etapa que me obligaba a aceptar ver a Charles Xavier chantajear a la humanidad para conseguir sus fines y al resto de personajes abrazar el supremacismo y compartir mesa con genocidas como Apocalipsis. Por no hablar del destrozo perpetrado con Moira, Bestia o la guinda realizada por sus sucesores con Kitty y Kurt asesinando a sangre fría y sin necesidad a masillas de Orchis.
Tras un lustro de la llamada Era de Krakoa, en Marvel decidieron una vuelta a los orígenes que todo aficionado al cómic de superhéroes sabe que tarde o temprano se acabará produciendo. El encargado de liderar la nueva etapa fue el veterano editor Tom Brevoort, y la serie encargada de abrir fuego fue X-Men, de Jed Mackay y Ryan Stegman, de la que hablamos hoy.

Curiosamente, el primer número parece hacer ciertos guiños al número inicial de Dinastía de X. Si allí veíamos a un grupo de humanos adentrarse en Krakoa y tener un poco amistoso encuentro con Magneto, aquí es la sheriff del pueblo de Alaska en cuyas inmediaciones ha establecido su nueva base el grupo liderado por Cíclope la que visita las instalaciones guiada por La Bestia.
Alternando esta escena donde se hacen ciertas referencias a Krakoa sin ser complicadas de entender para aquellos que se ausentasen de dicha etapa, vemos al resto del grupo realizar una operación de rescate mientras se establecen ciertas dinámicas entre los miembros.
En conjunto supone una presentación correcta de la nueva situación de los mutantes, aunque adolece de falta de épica o emoción porque la amenaza elegida para abrir boca resulta insulsa y los enemigos en la sombra no dicen gran cosa por el momento.

También chirría un poco el intento de generar un dúo cómico con las pullas que se lanzan Magik y Juggernaut durante la aventura. Por contra, se nota que a diferencia de sus antecesores, Mackay y Brevoort han hecho los deberes y recuerdan que Idie y Quentin fueron pareja en el pasado. Hecho que fue ignorado durante la era de Krakoa en uno de los muchos errores de continuidad de la misma.
Un aspecto polémico del relanzamiento han sido las páginas QR ideadas por Brevoort para evitar filtraciones de los números uno y que supusieron un revuelo entre muchos lectores. La aquí mostrada tampoco es especialmente interesante y Panini ya ha confirmado que la imprimirá para que pueda leerse sin necesidad de usar el móvil.

Volviendo a aspectos positivos, es una gozada volver a leer al viejo y encantador Hank que todos recordamos. Es un buen comienzo.
En cuanto al apartado artístico, sin ser malo, el trabajo de Ryan Stegman queda lejos de lo deslumbrante que fue Pepe Larraz en el anterior relanzamiento.
Los autores
Jed Mackay es un guionista canadiense que ha ido escalando poco a poco dentro de Marvel. Su buen hacer en Gata Negra o Caballero Luna (serie que todavía sigue escribiendo). Le ha valido para convertirse en el primer guionista en escribir a la vez las series regulares de Vengadores y X-Men. También ha realizado una entretenida etapa de Doctor Extraño junto a Pasqual Ferry y el último evento de la editorial, Caza Sangrienta.
Ryan Stegman cuenta en su haber series como Superior Spiderman o la notable etapa de Veneno junto a Donny Cates. Con este último también realizó el cómic Vanish para Image. X-Men supone su retorno a la casa de las ideas.

En resumen, nos encontramos ante un nuevo inicio que busca recuperar la esencia de la franquicia y a aquellos lectores descontentos con lo anterior sin borrar de un plumazo los años anteriores. De momento el resultado no pasa del aprobado raspado, aunque se agradece la declaración de intenciones.
























